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Es importante que la ciencia mexicana sea compartida y logre mayor vinculación: Dr. Octavio Paredes López

03 de febrero de 2021.

Al destacar que el mexicano posee ingenio y talento, el Dr. Octavio Paredes López —miembro de El Colegio de Sinaloa— brindó la conferencia Retos actuales del quehacer científico y educativo en México, a través de la plataforma Zoom y YouTube, este miércoles 3 de marzo de 2021, actividad enmarcada en el seminario del programa de Maestría en Recursos Naturales y Medio Ambiente, del Departamento de Biotecnología Agrícola de CIIDIR-IPN Unidad Sinaloa.

En principio, el Dr. Paredes destacó que los jóvenes mexicanos que participan en concursos internaciones generalmente logran los primeros lugares, reflexión que lo llevó a preguntarse qué ocurre con la educación en el país y plantear la necesidad de sumar a los jóvenes —tanto hombres como a las mujeres— en el campo científico. Sobre el papel de las mujeres en la ciencia, citó que en Japón el ocho por ciento de las mujeres laboran en las disciplinas científicas, mientras que en México es menos del dos por ciento. Destacó que el papel de las damas debe incrementarse en nuestro país, y señaló como ejemplo que solo hay 10 mujeres rectoras de universidades en la República Mexicana.

Como otra limitante destacó la necesidad de formar jóvenes académicos en México con auto seguridad y en el dominio del idioma inglés, “es fundamental, por lo que tenemos que insistir que se maneje apropiadamente este idioma. En las universidades del norte de Europa, que hablan idiomas impronunciables, uno toca a la puerta y hablan el inglés de forma fluida. En México hemos mejorado sensiblemente con los científicos mexicanos, pero hace falta.”

Otra limitante que el Dr. Octavio Paredes encuentra es la falta de vinculación en la ciencia mexicana; a manera de anécdota narró que hace como 30 años tomó un curso de reactores en el MIT (Massachussets Institute Tecnology) donde le llamó la atención un anuncio sobre la maestría en comunicaciones y sistemas entre el propio MIT y una universidad de Canadá, lo que denotaba la colaboración entre dos universidades de prestigio de ambos países.

Asimismo, enumeró diversos proyectos donde él fue pionero en el emprendimiento de proyectos científicos: “Participé en el doctorado a nivel regional en Querétaro gracias a la colaboración de diversas personas de México, a pesar de que el CINVESTAV no colaboró en ese momento. Con esa misma característica participé en la maestría en biotecnología en Sinaloa, ambos programas registrados de buena calidad y excelencia por el CONACyT.”

Criticó que a los mexicanos la idea de compartir no se nos da, pues en México no se ha podido lograr que los grados fueran compartidos. “En Francia pudimos desarrollar programas compartido sobre ciencias de la visión; este país es de los más avanzados en este campo. Lo que trato de decir es que la ciencia compartida es fundamental, no únicamente de esfuerzos individuales de académicos con trabajos aislados.”

Refirió que en América Latina hablamos idiomas comunes y, sin embargo, no hemos sido capaces de establecer centros regionales de investigación y desarrollo, a diferencia de los europeos que han vivido a lo largo de la historia guerras, sin embargo, han logrado impulsar y consolidar centros de ciencia y tecnología a pesar de las diferencias de idiomas. También señaló que compartir esfuerzos es fundamental para la colaboración científica: “Tenemos los ejemplos de China, Corea y Vietnam, la calidad científica era mala en esa época, pero han mejorado mucho en ciencias biológicas, alimentarias y nutrición, los avances son espectaculares y denota el enorme aprecio por el desarrollo científico.”   

Octavio Paredes señala que es importante que los estudiantes mexicanos se formen con cierta dosis de cultura, además del idioma inglés. De no hacerlo, solo formaremos estudiantes o líderes en un campo pequeño de conocimiento por lo que debe haber una dosis de estos componentes. “Los estudiantes en Europa tienen una fuerte formación científica y fuerte dosis cultural, además del idioma inglés”, remarcó.

En el caso de los exámenes que hace PISA sobre lectura y matemáticas, y ya tienen 15 o 20 años realizándose, México está en el sótano, sólo quedamos abajo de Turquía. En el extremo superior, siempre están los países del norte de Europa, Noruega y Finlandia. “Últimamente el que está arriba es Corea, lo que demuestra un cambio notorio en sus políticas educativas”. Por lo que citó la entrevista que un periodista le hizo a Bill Gates sobre qué le diría al presidente de México: “Que no le apueste al petróleo, que le apueste a la educación”. 

Otra limitante que citó el Dr. Paredes sobre la medición de la calidad científica se mide por las publicaciones arbitradas e indexadas, para México es de 2.5 artículos científicos por investigador por año en nuestro país. Señaló que instituciones como la UNAM tiene la estructura y recursos, pero eso no significa que logren publicar en revistas como  Sciencie o en Nature, y lo campara con los casos de científicos de Brasil, Argentina o Singapur.

Octavio Paredes dijo que es importante que la ciencia mexicana cuente con mayor vinculación: “Hemos avanzado en este punto. Una tarea para los jóvenes estudiantes es la vinculación con el entorno y se identifiquen con ellos y hasta eventualmente ayudar. Una menor dosis de egoísmo es fundamental para la ciencia mexicana, no solamente el problema de dinero, tiene que haber una restructuración, mayor colaboración, con programas equivalentes y eso no está ocurriendo actualmente”.

El Dr. Paredes destacó la labor del IPN (Instituto Politécnico Nacional) sobre todo en medicina familiar los grandes esfuerzos y avances han sido notorios. Por ejemplo, de la homeopatía tiene una mayor importancia, el Poli desde siempre ha tenido la Escuela de Medicina Homeopática. La ingeniería textil a nadie le interesaba, pero tienen una escuela; la biotecnología nació en el IPN, así como la ingeniería electrónica y aeronáutica. La Agencia Espacial Mexicana también fue aportación del IPN, así como el Canal 11 de televisión, fue pionero en la educación en América Latina, no obstante, reconoce que el IPN ha perdido liderazgo ante la propia UNAM. 

Citó también el empuje que tuvo la creación del Centro de Estudios Mexicanos en Paris —cuando él estuvo al frente y que fue creado bajo su gestión— lo que ha llevado a la UNAM a replicar este modelo en Londres y Madrid. Otro aspecto relevante es la necesidad de generar patentes, es fundamental para todas las instituciones nacionales. Finalmente reconoció que el trabajo académico, científico y tecnológico “debe realizarse con entusiasmo y ética, pues siempre debemos procurar ser el ejemplo en el entorno”.

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