28 de septiembre de 2022.
Con el tema Investigaciones sobre una agricultura sostenible, el Dr. Rubén Félix Gastélum —miembro de El Colegio de Sinaloa— participó en el programa Butaca 33 conducido por el periodista y promotor cultural Ulises Cisneros, el martes 27 de septiembre a través de Radio UAS y redes sociales. Después de una breve lectura de las investigaciones del Dr. Félix en torno a la agronomía, específicamente en la fitopatología, Ulises Cisneros inició la entrevista sobre el paradigma de la sostenibilidad, iniciado en el siglo XX y que ha venido adquiriendo mayor investigación y conocimiento, en virtud de que es importante para el estado de Sinaloa por ser una entidad altamente agrícola.
Ante esto, el Dr. Rubén Félix ilustró que esta idea surge en 1920, pero en los últimos 20 años ha cobrado mayor relevancia el enfoque de la sustentabilidad, esto significa que se requiere la producción de alimentos saludables y que a la vez sea negocio para los productores agrícolas, “este enfoque empresarial no se puede perder de vista a nivel general”, dijo el investigador.
Ulises Cisneros reflexionó sobre lo fundamental de respetar el medio ambiente, a lo que el Dr. Rubén Félix explicó que en efecto se parte de esa premisa: “lograr una alimentación de calidad, pero logrando al mismo tiempo el cuidado del medio ambiente en la producción de diferentes productos que requiere la sociedad.” Reconoció que la agricultura contamina por la gran cantidad de productos químicos que se usan en los cultivos e impactan el entorno por su alto grado de toxicidad.
A la pregunta de si es posible el manejo de enfermedades y plagas agrícolas con un enfoque sostenible, el miembro de El Colegio de Sinaloa explicó que sí es posible en superficies pequeñas en el centro del país, pero en Sinaloa con una agricultura intensiva, se complica, mas sí hay formas de lograrlo. “Poco a poco se están incorporando variables en el manejo de enfermedades. Por ejemplo, en el maíz, se siembran aproximadamente 550 mil hectáreas porque es un gran negocio.” No obstante, reconoció que existen dos detalles: por un lado, lo rentable, porque es una agricultura intensiva; por el otro, el maíz es un monocultivo que afecta el suelo porque altera su biodiversidad. “Con el tiempo esa alteración provoca la proliferación de enfermedades que atacan la raíz y el tallo del maíz. Por eso existen estrategias que están dirigidas a usar alternativas amigables con el suelo”, explicó el Dr. Félix Gastélum.
Esto dio pie a que Ulises Cisneros preguntara sobre el asunto de la soca con el control de las plagas. El Dr. Rubén Félix detalló que la soca “es muy importante para el suelo porque es materia orgánica que enriquece la flora y fauna. La quema de soca es un ecocidio para el suelo. El suelo es un ente vivo, no es algo inerte, cuando sometemos el suelo a los monocultivos se enferma y se vuelve menos productivo.” Explicó que actualmente los investigadores están estudiando organismos como los hongos benéficos. Algunos están a la venta, pero provienen de otros países o regiones del mundo. Remarcó que México debe buscar enemigos naturales, que sean endémicos, adaptados a cada región, que resistan altas temperatura y sean resistentes a los fungicidas.
En torno a la pregunta de si hay experiencias exitosas de control biológico en Sinaloa y otras partes del mundo, Rubén Félix citó al entomólogo Benito Alvarado Rodríguez quien implementó un sistema de manejo integrado de liberación de parasitoides naturales para la planta. Aplicaban una bacteria donde el insecto infecta la larva y muere. Dijo que se llegaron a aplicar feromonas que atraen a los machos, lo que confunde al macho, no encuentra a la hembra y es inocuo para el ambiente. En su opinión se requiere mucho trabajo para encontrar los umbrales de la plaga, no obstante, ya se han aplicado estrategias similares por agricultores de Culiacán, Guasave y Los Mochis.
Entre sus reflexiones, el Dr. Rubén Félix reconoció que la agricultura tradicional ha venido frenando el avance de la agricultura sostenible y amigable con el ambiente, por lo que destacó que es fundamental una formación integral de los agricultores y técnicos. “Hay resistencias al paradigma sostenible aún”, remarcó.
Frente al modelo de agricultura tradicional, Ulises Cisneros indicó que ahora se demandan nuevos modelos de predicción y control de enfermedades desde enfoques más amigables. Ante esto, el Dr. Rubén Félix reconoció que las escuelas de agricultura a nivel nacional siguen en el esquema tradicional de producción agrícola. Por ello, citó su experiencia como estudiante de posgrado en 2007, en la Universidad de California Davis, donde iniciaron un proyecto de licenciatura en este rubro. “Hoy día ese programa ya forma a nivel de maestría y doctorado en torno a la agricultura sostenible”. Por lo que invitó a que se creen carreras en ese enfoque y que reciban ese nombre. “La clave está en los profesores, que se involucren en este enfoque sostenible y enseñen e inspiren a sus alumnos a un cambio de paradigmas. Hay grandes oportunidades, por ejemplo, ahora se habla de la agrovoltaica”. Explicó que en Francia ya hay productores que siembran trigo, avena, gramíneas y de manera paralela tienen páneles solares en sus terrenos. Por lo que concluyó que en Sinaloa se puede explorar esto, pues le sobra energía solar para producir energía. “Es una ganancia doble y esto puede explorarse en un futuro cercano”.
Hacia el final del programa, Ulises Cisneros señaló como tema pendiente en Sinaloa el cómo desarrollar que la producción alimentaria se convierta en alimentos procesados de mayor valor agregado. Respecto a ello, el Dr. Rubén Félix expresó que en Sinaloa “no podemos dejar de ser productores primarios, no podemos saltar al siguiente paso que, desde luego, sería más rentable aún para un productor”. Sin embargo, para todo hay nichos de mercado, en este caso, que requieran productos con la característica de ser producidos bajo un sistema de agricultura sostenible; será trabajo del productor buscar esos nichos y dar ese valor agregado a sus productos, concluyó el académico.

