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Lo importante en la poesía no son los experimentos, es el resultado: Jaime Labastida

22 de marzo de 2022.

Para celebrar el Día Mundial de la Poesía, El Colegio de Sinaloa y el H. Congreso del Estado organizaron el conversatorio Génesis de poesía donde los escritores y miembros colegiados, Jaime Labastida y Élmer Mendoza sostuvieron un ameno diálogo a lo largo del tiempo y épocas literarias, el martes 22 de marzo del año en curso. Estuvieron presentes el Dr. Felipe González Morga, director del Instituto de Investigaciones Parlamentarias, y la Lic. Concepción Celaya, secretaria general de El Colegio, quien moderó las preguntas en una actividad que fue transmitida a través de plataformas digitales de los organismos convocantes.

Élmer Mendoza destacó como uno de los temas centrales del conversatorio, la forma de escribir de Jaime Labastida. Señaló que “Jaime es un poeta que no escapa de su entorno”, de ahí elementos como las montañas, el valle y la tierra en su poesía. Asimismo, el novelista preguntó por la mujer en su obra.

Jaime Labastida expresó que la filosofía y la poesía son sus dos actividades fundamentales para la escritura, así destacó como esencial también a la mujer y rescatando, a manera de ejemplo, a Gustave Flaubert y su relación con el personaje de Emma Bovary, comentó: “en última instancia, lo que expresa una novela aunque no sea directamente autobiográfico, sí revela lo que el escritor es y, en este sentido, en el poeta ocurre lo mismo, se revela lo que uno es; me he enamorado muchas veces y esto es lo que se expresa en mi poesía”.

Élmer Mendoza retomó la noción de génesis de la poesía con la poesía épica de Homero y la poesía lírica de Safo. Labastida explicó que la poesía épica nace del intento de los muchos poetas que corresponden a la figura de Homero para no olvidar las grandes hazañas de los héroes troyanos. Y en el caso de Safo, es quien reivindica el amor femenino, es decir, de mujer a mujer, siendo el erotismo la fuente de esta poesía.

Con respecto al Renacimiento, Élmer Mendoza cuestionó a quiénes debe situarse en ese periodo, a lo que Labastida enumeró a varios poetas importantes: Dante y Petrarca en el Renacimiento italiano, quienes propusieron otro tipo de versificación al utilizado en los versos de la poesía tradicional española. Labastida explicó que la poesía es metáfora, imagen, concepto y sentido, pero también es ritmo, de ahí los versos de tipo endecasílabos o los alejandrinos. Asimismo, enfatizó en Manrique y Santillana en España; Quevedo y Góngora en el Siglo de Oro español.

Élmer Mendoza citó el libro Obsesiones con un tema obligado (1975) donde percibe que la poesía de Labastida es más fluida, con un ritmo más rápido. Sobre ello, el poeta señaló que en su poesía hay tránsitos muy fuertes entre un libro a otro, en otras palabras, hay un cambio de estilo.

De la misma manera, Élmer pasó al siglo XIX con poetas franceses como Mallarmé, Rimbaud y Baudelaire, en el sentido de cómo ellos transformaron a la poesía. Jaime Labastida detalló que la palabra poesía significa creación; en un principio creación de todo tipo, pero posteriormente a la creación verbal. Por lo que la poesía sigue ciertos modelos que en un punto pueden llegar a no satisfacer a los poetas, es decir, ya no hay innovación, para Jaime Labastida este es un elemento fundamental en la poesía. No obstante, expresó que “lo importante en la poesía no son los experimentos, lo importante en poesía es el resultado, lo mismo que en la novela”.

En un momento del diálogo, Jaime Labastida diferenció entre versificar y hacer poesía: “una cosa es versificar y otra cosa es hacer poesía, se puede enseñar a la gente a versificar, pero no a ser poetas”. Igualmente hablaron sobre la Generación del 27 —entre los que destacan Lorca y Dámaso Alonso— quienes reivindican la figura de Góngora.

También, Élmer Mendoza cuestionó a Labastida si lee a poetas contemporáneos. El poeta señaló que ahora se ha vuelto más exigente y que muchos no logran satisfacerlo, por lo que si no le gusta lo abandona rápidamente. Por último, respecto a la pregunta de Élmer Mendoza sobre cómo le gustaría que la gente percibiera sus poemas con el paso de los años, mencionó que su poesía no es popular, dijo no ser un poeta fácil: “mi poesía es compleja desde el punto de vista rítmico y desde el punto de vista conceptual. No aspiro a ser un poeta popular”. Agregó que le gustaría que se recordaran alguno de sus versos, que puedan citarlos y no saber quién los habría hecho.

A manera de conclusión, Jaime Labastida invitó a conocer a poetas sinaloenses que deben leerse, tales como Gilberto Cabanillas, Francisco Alcaraz, León Cartagena y Jesús Ramón Ibarra, entre otros.

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