18 de junio de 2026.
En el marco del fortalecimiento de la cultura de respeto, legalidad y ética en el servicio público, se llevó a cabo por parte de la Secretaría de las Mujeres la capacitación denominada ‘Sororidad y buen trato’ al personal de El Colegio de Sinaloa, como parte del cumplimiento del plan de trabajo del Comité de Ética y Prevención de Conflictos de este organismo, el jueves 18 de junio del presente año, en la sala de videoconferencias de esta institución.
Dicha capacitación fue impartida por la Lic. Mercedes López y la Lic. Mercedes Rubio, ambas del equipo de capacitaciones de la Secretaría de las Mujeres, en presencia de la Lic. Lydia Concepción Celaya, secretaria general de El Colegio de Sinaloa.
La charla dio inicio explicando que la sororidad —término frecuentemente utilizado entre mujeres en la actualidad— según Marcela Lagarde, proviene del origen latino: soror, que significa “hermana consanguínea” y alude a una relación de amistad y solidaridad muy estrecha entre dos o más; este concepto propuesto por la antropóloga mexicana sigue la misma línea que la palabra fraternidad en el género masculino, y la introdujo al idioma español a partir de 1989, tras verla implementada en otros idiomas desde una perspectiva feminista.
No obstante, señaló que la sororidad va mucho más allá de sólo crear alianzas entre mujeres que alienten a trabajar juntas empujando agendas y movimientos, o pensar en que tienes elementos de opresión en común con las mujeres que tienes a tu alrededor, sino que demanda a las mujeres unirse, apoyarse y cuidarse en una sociedad que se niega a erradicar el patriarcalismo y donde continúan la discriminación y la violencia hacia las niñas y mujeres.
Se explicó que sororidad es un pacto entre mujeres que se ha caracterizado por ser algo intrínseco al feminismo, un concepto que va en contra del mito de la competitividad destructiva, de la superioridad entendida con comparaciones físicas o de clase, en contra de todas las violencias y, al mismo tiempo, buscando dejar atrás el dicho sistemático de “la peor enemiga de una mujer es otra mujer”.
De manera importante, Mercedes López habló sobre cómo todos, de una manera u otra, estamos involucrados en la prevención de la violencia, puesto que tenemos a mujeres importantes en nuestras vidas. Sin embargo, compartió que la Secretaría de las Mujeres existe como una política pública que atiende una necesidad de prevención de acuerdo a las estadísticas existentes actualmente, pero en realidad atiende a todos los grupos sociales.
Aunado a ello, invitó a los asistentes a compartir con sus conocidos, tanto mujeres como hombres, lo aprendido, debido a que ambos deben conocer sobre la información de violencia, prevención y sororidad. De este modo, incentivó a los hombres presentes a solicitar apoyo de las instituciones si lo necesitan y no dejar de lado que también pueden ser víctimas de violencia de género.
Ambas capacitadoras enfatizaron que el objetivo que se quiere lograr al compartir estos conocimientos es lograr el buen trato, el cual se define como “una forma de respuesta amable, considerada de interactuar con las y los demás”, algo que implica tratar a las personas con dignidad, escuchar de manera activa, ser empáticos y comprensivos.
La esencia principal del buen trato es crear conexiones basadas en el respeto mutuo, la comunicación abierta, tanto de manera verbal como no verbal; el apoyo emocional y la valoración de cada individuo para fomentar un ambiente positivo y saludable en las relaciones personales, laborales y sociales. Igualmente, se explicó que, para comenzar a brindar un buen trato, primero debemos comenzar con nosotros mismos, practicando el autocuidado, amor propio, reconocimiento y, sobre todo, aceptando e identificando nuestros límites.
Algunas acciones que podemos realizar para ponerlo en práctica son: escucharte para entender tus necesidades, pensar en tu bienestar mental y físico, aceptarte y quererte con tus defectos, modificar tus pensamientos y creencias, perdonarte a ti mismo, concentrarte en lo positivo, considerar tu aprendizaje, reconsiderar los pensamientos que te hacen sentir mal y darte aliento.
Entre los temas impartidos de manera dinámica por las capacitadoras se encuentran: la importancia de nombrarnos, bases, relación, mitos, cultura de cambio y prácticas del término sororidad. Además de la definición del buen trato desde distintos contextos como la comunicación abierta, respeto mutuo y apoyo emocional, la puntualización de los cinco principios del buen trato y cómo llevarlos a cabo.
Cabe mencionar que para reforzar los contenidos aprendidos se realizaron ejercicios donde se mencionaron acciones sutiles que se consideran violencia, pero sistemáticamente hemos normalizado, el cómo podemos prevenirlas y disminuirlas, al igual que se nombraron y analizaron frases utilizadas comúnmente para desvalorizar a las mujeres con la finalidad de identificar cómo practicar de manera correcta la sororidad, erradicar la micro violencia que existe desde el pasado y contribuir a la construcción de una cultura de cambio.






