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Aun cuando la Nueva Vizcaya se gobernaba de manera diferente, no se llevaba a cabo sin la autoridad española: Beatriz Corral Raigosa.

7 de septiembre de 2022.

La Dra. Beatriz Corral Raigosa —responsable del Archivo Histórico de la Universidad Juárez del Estado de Durango — disertó la conferencia: Porque es otro cielo, otro suelo y otro mundo… Las pretensiones de autonomía de la Nueva Vizcaya. Siglos XVI al XVIII, este miércoles 07 de septiembre del año en curso, de manera simultánea a través de la plataforma Zoom y en la sala de videoconferencias de El Colegio de Sinaloa. La actividad se inserta en el Seminario de Historia del Noroeste Novohispano que se realiza en coordinación con el Instituto Nacional de Antropología e Historia Centro-INAH Sinaloa.

Beatriz Corral enfocó su análisis en la desvinculación administrativa de la Nueva Vizcaya con relación al gobierno virreinal y su forma de gobierno, también explicó la situación histórica que condicionó el ejercicio del mando real en la provincia y, con ello, la influencia que tuvieron las circunstancias geopolíticas; asimismo, la idiosincrasia particular de sus habitantes y gobernadores.

La investigadora comentó que en el gobierno de la Nueva Vizcaya se adoptaron diferentes criterios al resto de las provincias; mismas que atendían al interés real de impulsar el poblamiento septentrional del imperio americano, así como potencializar la explotación de sus recursos. De ahí que las leyes u ordenanzas fueran dejadas de lado, obviadas o atenuadas en algunas ocasiones. Enfatizó que lo anterior tuvo por objetivo que los nuevos pobladores subsistieran alejados de la protección y el auxilio español. Para lograrlo, explicó que se buscó el facilitarles el trabajo de alguna industria productiva que generará beneficios y así el enriquecimiento de las arcas reales.

Con base en lo anterior, Beatriz Corral argumentó que, si bien se puede afirmar que el gobierno de la Nueva Vizcaya era en cierta medida autónomo o libre del debido sometimiento al gobierno virreinal, también resulta cuestionable esta afirmación, pues tanto las órdenes, cédulas, provisiones, como el mando real se difundía en esta provincia, al igual que en el resto del imperio.

Para finalizar, señaló que sí era evidente la búsqueda de los neovizcaínos en ser la excepción de estas disposiciones por medios persuasivos o de negociación; no obstante, cuando se lograba la prerrogativa y se operaba diferente al tenor de una ley, esta actuación no se llevaba a cabo sin la venia de la autoridad española, es decir, que aun cuando la Nueva Vizcaya se gobernaba con mecanismos diferentes a lo establecido, esto se hacía con licencia real al respecto.

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