06 de abril de 2026.
Como parte de las actividades del programa ‘La cultura se vive en las calles’ que busca acercar la literatura en espacios públicos, el escritor y miembro de El Colegio de Sinaloa, Élmer Mendoza, sostuvo una amena charla en torno a su reciente novela —La sirena y el jubilado— con la comunidad lectora en La Casa del Caracol, evento organizado por la directora de esta librería, Laura Medina e impulsado por el Consejo del Centro Histórico en coordinación con el Instituto de Cultura, Turismo y Arte de Mazatlán, el pasado viernes 27 de marzo del año curso.
Como parte de este diálogo con el público, Élmer Mendoza manifestó lo complejo que fue construir un personaje femenino, implicando un gran reto para él como escritor, pues indicó que “quería una mujer real, pero también ideal, alguien que se valiera de su inteligencia y preparación”, lo que llevó a una interesante narración de cómo en tiempos de pandemia comenzó la creación del personaje de Carmen Larragaña, figura inspiradora de la sociedad dentro y fuera de su texto.
En otra de las preguntas, el público cuestionó sobre otros libros de su autoría, su estilo narrativo y el uso del habla sinaloense dentro de ellos, siendo esto un elemento distintivo de sí mismo, a lo que Élmer Mendoza declaró que “la lengua que usamos en la calle también cuenta historias”; por esa razón procura formar figuras con personalidades “entrañables” y cercanas a la realidad cotidiana, llevando siempre de la mano el habla regional como un constructor de identidad.
Por su parte, Laura Medina agradeció el apoyo del Instituto de Cultura de Mazatlán y el Consejo del Centro Histórico para que fuera posible reunir a lectores en el corazón de Mazatlán en un espacio natural para la cultura y el intercambio de ideas, “porque Élmer siempre viene y quiere platicar con sus lectores”, dijo.
Con esta actividad los organizadores buscaron crear un ambiente cercano entre el autor y los lectores, pues no se trató de una típica presentación de libro, sino de un diálogo abierto, tal y como lo mencionó el novelista.
Por ello, los asistentes tuvieron una participación activa en donde compartieron opiniones, cuestionamientos y reflexionaron sobre las similitudes del contexto actual del estado abordado en la novela del autor, donde con gran detalle y entusiasmo respondió todas las preguntas del público.
La Casa del Caracol, lugar donde tuvo sitio esta actividad, abrió sus puertas en octubre de 2004 como un espacio para la lectura y la imaginación más allá de lo convencional, donde niños y grandes desarrollan sus habilidades para la lectura, pero al mismo tiempo interactúan con otras artes como son la pintura, escultura y la música, bajo la dirección de Laura Medina Osuna, una nativa de Mazatlán que ha mostrado a las «patas saladas» el mundo de la literatura.
*𝐂𝐨𝐧 𝐢𝐧𝐟𝐨𝐫𝐦𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐝𝐞𝐥 𝐩𝐞𝐫𝐢𝐨́𝐝𝐢𝐜𝐨 𝐍𝐨𝐫𝐨𝐞𝐬𝐭𝐞 𝐌𝐚𝐳𝐚𝐭𝐥𝐚́𝐧/𝐌𝐚𝐫𝐢𝐬𝐞𝐥𝐚 𝐆𝐨𝐧𝐳𝐚́𝐥𝐞𝐳 𝐞 𝐢𝐦𝐚́𝐠𝐞𝐧𝐞𝐬 𝐝𝐞𝐥 𝐂𝐨𝐧𝐬𝐞𝐣𝐨 𝐂𝐞𝐧𝐭𝐫𝐨 𝐇𝐢𝐬𝐭𝐨́𝐫𝐢𝐜𝐨 𝐌𝐚𝐳𝐚𝐭𝐥𝐚́𝐧.
