4 de julio de 2023.
Estamos hechos de historias y la lectura es un espacio que permite desarrollarlas, esta fue la premisa del taller: Principios básicos para la promoción de la lectura, desarrollado por el Mtro. Élmer Mendoza —presidente de El Colegio de Sinaloa— y los promotores de lectura Raúl Quiroz, María Félix Raygoza, Alfonso Orejel y María Paredes, este martes 4 de julio en el auditorio del Palacio de Gobierno.
La actividad fue coordinada con la Secretaría de las Mujeres y contó con la presencia de su titular, Dra. Teresa Guerra Ochoa, quien dijo que el taller pretende sembrar la inquietud, despertar el interés por la lectura en las mujeres sinaloenses y dirigido a fomentar una cultura de paz porque ésta es la principal fuente de información, por lo que puede ayudar a sectores vulnerables de la población a reconocer círculos de violencia y actuar en favor de su libertad. Añadió que “es importante fomentar la lectura y la escritura en las mujeres para que descubran nuevos mundos y ayudarlas así en la construcción de realidades seguras”.
Por su parte, Élmer Mendoza señaló la importancia de las mujeres en la sociedad y en la construcción del mundo, debido a que son multifacéticas: juegan el papel de madres, maestras, enfermeras y, sobre todo, de promotoras de la lectura y del conocimiento. Mencionó que hace tiempo leyó un artículo en el que se afirmaba que las mujeres utilizaban hasta 7000 palabras al día para comunicarse, mientras que los hombres sólo empleaban cerca de 3000. Desde su perspectiva, la diferencia radica en que la voz orientadora de la familia está en las mujeres: “ellas son el corazón rojo de las familias, las orientadoras, las que señalan, educan y prevén lo que está pasando”. De ahí la importancia de promover la lectura en el sector femenino, ya que “si leen libros, su discurso será más propositivo”.
Enseguida, el presidente de El Colegio de Sinaloa invitó al público a convertir la lectura en un asunto de familia, es decir, en un elemento básico dentro de nuestros hogares: “hay que tener libros en casa, inculcar la lectura a nuestros hijos, sobrinos, hermanos, amigos y asumir la responsabilidad de promocionarla a través del ejemplo, pues gracias a ella aumenta la capacidad de reflexión y se enriquece la forma de ver el mundo”.
Un taller lúdico y dinámico, donde la lectura y los libros fueron el eje principal, fue abrazado por los cuatro exponentes. En primer lugar, Raúl Quiroz —coordinador de Salas de Lectura del Instituto Sinaloense de Cultura— destacó la importancia de los mediadores para la promoción de la lectura, ya que estos son un puente entre el libro y otros lectores. “El mediador es un enlace, es quien recomienda libros, comparte anécdotas y acompaña durante el proceso de lectura con el fin de despertar el interés y formar lectores asiduos”. Señaló que los padres y madres de familia son mediadores por excelencia, por lo que es fundamental predicar con el ejemplo y hacer de los libros y la lectura un objeto común en casa: “algo natural, como el teléfono y la televisión”.
Con un enfoque metafórico, María Félix Raygoza dijo que la lectura es como un virus que se puede esparcir en la comunidad sinaloense. Afirmó que el virus de la lectura impulsa el autoconocimiento, los procesos creativos y el reconocimiento de la realidad y las problemáticas sociales pues, “en la lectura podemos no sólo encontrar nuestra propia voz, sino la voz de los otros y, en consecuencia, fomentar la construcción de comunidad de paz, seguridad y crecimiento”.
Posteriormente, el escritor y cuentacuentos Alfonso Orejel retomó la lectura en voz alta con su peculiar estilo para narrar libros dirigidos a diferentes edades lectoras.



