25 de marzo de 2026.
“El fenómeno psicológico de sentirse uno mismo respaldado en su tierra es muy fuerte”, dijo Élmer Mendoza, escritor y ganador del IX Premio ‘Jorge Ibargüengoitia’, al iniciar la presentación de su novela más reciente La novela y el jubilado. Agregó estar muy agradecido por el apoyo que ha recibido en sus raíces, en su tierra, desde la publicación de Un asesino solitario; además resaltó que Sinaloa tiene grandes personalidades y académicos que son un orgullo. La actividad celebrada el martes 24 de marzo del año en curso en las instalaciones de El Colegio de Sinaloa, formó parte de la agenda de presentaciones de esta novela y tuvo un gran aforo compuesto de lectores, amigos y público en general.
A manera de charla, el escritor y miembro de El Colegio de Sinaloa, estuvo acompañado por Raquel Cota, promotora cultural y escritora; quien fue finalista de la 1ª edición del “Premio Primera Novela” en 2021 con el libro Al pie de la lluvia de oro. Y por Margarita Vélez, gestora cultural, integrante de la Sociedad de Amigos del MASIN. Ambas colaboraron en el libro Leemos libros. Aquí, allá y en todas partes, publicado por El Colegio y coordinado por el propio Élmer Mendoza, sobre experiencias y prácticas de lectura.
Para dar respuesta a una de las preguntas de Margarita Vélez, el autor de La sirena y el jubilado destacó lo difícil y complicado que es escribir una historia con un personaje femenino como protagonista, lo que buscaba hacer desde hacía muchos años, en parte inspirado por la novela La reina del sur del escritor español Arturo Pérez-Reverte, creador de Teresa Mendoza, su personaje ficticio.
Habló de cómo implicó un gran reto para él desarrollar esta historia en la que por su determinación y, un día tratando de escribir el primer capítulo, borró el que tenía ya elaborado. Después comenzó a trabajar en la novela tal como se ha editado y que en el primer capítulo realiza un homenaje a la narradora más grande que ha tenido Sinaloa, Inés Arredondo, logrando así abrir la puerta que le faltaba para conseguir completar su novela La sirena y el jubilado.
En el argumento de La sirena y el jubilado —una novela quecombina el thriller político con el retrato social— la historia refleja cómo las mujeres siguen luchando diariamente por la justicia y supervivencia dentro de nuestro país, a lo que Élmer Mendoza reforzó que la narración aborda la triste y trágica historia que sufrió Carmen Larragaña, desde el abuso y otras circunstancias, por ser originaria de una zona serrana de Sinaloa, pero eso no la detiene, al contrario, la impulsa a desarrollarse y estudiar, ya que buscaba cambiar la vida y transformar nuestra sociedad.
Asimismo, el autor de Balas de plata argumentó que el apoyo de la abuela de Carmen será fundamental a lo largo de la historia, pues para la protagonista “es un ejemplo, es un ente mágico”. Agregó que, por su propia experiencia, “yo tengo la certeza de que los abuelos son muy importantes porque hay abuelos que van más allá de querer mucho a sus nietos, ejercen como una escuela, que es una escuela diferente porque es una escuela que tiene que ver con los valores, de como uno va comportarse en la vida”.
En ese sentido, Raquel Cota describió a Carmen Larragaña, con una notable influencia de su abuela, “la protagonista que aspira a ser diputada, rompe el paradigma de aquella frase que dice que un político pobre es un pobre político”, pues en la obra se relata cómo es apoyada por personas de distintos estratos sociales importantes, que de una u otra manera crean una identidad vinculada y confían en ella.
Otra de las reflexiones de Élmer Mendoza en torno al proceso creativo se da en torno a Néstor del Valle, el jubilado que ayudará a Carmen a enfrentar ciertos problemas. El escritor explicó que el personaje es un guardia de seguridad, pero de un museo, y este hecho lo llevó a argumentar que es un jubilado que sigue con otro proyecto de vida, porque “la jubilación simplemente es un nuevo estado; eso no nos inhabilita para seguir aprendiendo y hacer cosas por los demás, el país o por lo que se quiera”.
Al final de la presentación, Élmer Mendoza respondió algunas preguntas del público y posteriormente firmó ejemplares de la novela.






