6 de octubre de 2022.
Como invitado de la Academia de Biología Marina del Centro de Investigaciones Biológicas del Noroeste, S. C., el Dr. Federico Páez Osuna —miembro de El Colegio de Sinaloa— presentó su libro más reciente La paradoja del amoniaco, el martes 27 de septiembre del presente año, de forma virtual y ante estudiantes de posgrado. El investigador expresó que la motivación para escribir este libro surgió del conflicto de la construcción de la planta de amoniaco en esta entidad, en razón de que el tema del amoniaco es de atención mundial, así como de distintas organizaciones ambientales y científicas.
Por medio de diapositivas, el Dr. Páez compartió ampliamente el contenido de esta obra de divulgación. En el capítulo I expuso una breve historia sobre el nitrógeno, la aparición de los humanos, así como las edades del nitrógeno y lo que se conoce como las eras de la creación del nitrógeno reactivo. En el capítulo II se discuten todos estos factores que inciden en la producción de alimentos; donde la conclusión a la que llega la UNESCO es producir más alimento con menos agua y tierra.
Señaló que en los capítulos III y IV abordan la Revolución verde, información que va dirigida a la agricultura y a la industria de los fertilizantes. En él se pregunta: ¿para qué sintetizar amoniaco? y ¿de qué sirve? A lo que explicó que lo más importante es que sirve para producir más alimentos y, a su vez, se demuestra que el mundo es altamente dependiente del nitrógeno.
Al describir el capítulo V, el Dr. Páez Osuna analizó la huella del nitrógeno y revisó el uso ineficiente y eficiente de este componente. Entre otros aspectos, invitó al cambio de la dieta personal: “Dime qué comes y cómo fue producido el alimento y te diré qué huella de nitrógeno dejas”, comentó.
Sobre el capítulo VI, habló de las consecuencias del exceso de nitrógeno reactivo en el medio ambiente y la salud. En opinión del Dr. Páez Osuna, propone una síntesis de la cascada del nitrógeno, donde citó a los aerosoles atmosféricos generados por la agricultura, los impactos sobre la salud humana y sobre los ecosistemas naturales y, por último, la interacción del cambio climático con el nitrógeno reactivo.
Posteriormente, analizó lo que sería el amoniaco en lugar de los combustibles fósiles de carbono. El capítulo VIII aborda esta parte del hidrógeno y el amoniaco como vectores de energía, “el amoniaco como un combustible en generadores de energía ya es una realidad en Canadá”, citó como ejemplo. De igual forma, se desarrolla el amoniaco como combustible en vehículos y finalmente se cierra este capítulo con las ventajas del amoníaco respecto a los combustibles convencionales como son la gasolina, el diésel, combustible.
A partir del Capítulo IX, el investigador presentó un amplio análisis del amoniaco verde, donde expuso cómo está la situación de la producción mundial del amoniaco, buscando que sea de forma eficiente y amigable ambientalmente, por lo que se revisa el impacto ambiental y las opciones de producción. Por otra parte, el Capítulo X aborda que para desarrollar una estrategia sobre el manejo ambiental del nitrógeno se deben considerar las formas oxidadas, reducidas y orgánicas en la productividad de los ecosistemas terrestres, acuáticos y los dominados por el ganado, entre otros puntos.
Casi al final de su presentación, el Dr. Federico Páez revisó el manejo integral de nutrientes en la agricultura y la ganadería en el capítulo XI. En el capítulo XII plantea una transformación alimentaria, que llevará a cambios fundamentales sobre todo en lo correspondiente al consumo de carnes rojas por su alto impacto en el ambiente. Dijo que esta dieta es flexivegetariana e invitó a analizar cuánto se produce y se desperdicia en materia de alimentos.
Finalmente, el capítulo XIII reflexiona sobre la evaluación y mitigación de una planta productora de amoniaco en el país, específicamente en Topolobampo. Mencionó que él y su equipo hicieron un estudio de la cuantificación de los impactos llegando a varias conclusiones —sobre todo en lo concerniente a las pesquerías y emisión de CO2—: la conversión del uso de suelos en las pesquerías; además, habría un impacto por la succión de agua y plancton, que llevaría a dejar de producir alrededor de 205 toneladas de pesquerías por año, aproximadamente.



