Skip to content Skip to footer

Nadie sale ileso de esta crisis: Ramón Rodríguez

18 de septiembre de 2020

Van a ser muy necesarias la ética profesional, la decencia y la claridad clínica de parte de psicólogos y psicoanalistas para responder a la crisis que viene, considera el psicólogo Jesús Ramón Ramírez, al decir que “nadie sale ileso de esta crisis”, durante la entrevista sostenida el viernes 18 de septiembre en el programa institucional “Diálogos en El Colegio de Sinaloa”, que conducen José Carlos Zazueta, director de Acervos históricos y biblioteca de este organismo y el comunicador Gerardo Osornio.

El psicólogo clínico señala que esta crisis que nos va a pegar a todos “lo que se pone en evidencia en este momento —con la pandemia— y nos permite pensar, a los que hemos seguido trabajando clínicamente durante este periodo por teléfono, en algunos casos, por video llamada, en otras situaciones, y algunos otros, presencialmente, porque de otra manera se vuelve complicado, por no decir imposible trabajar con ellos a través de otro medio”. Aclara que entre los pacientes que deben ser tratados presencialmente en su mayoría son niños y pacientes psiquiátricos: pacientes con diagnóstico de esquizofrenia, pacientes con trastorno bipolar afectivo y pacientes con psicosis.

Los trastornos que ha detectado de mayor incidencia en su trabajo son ansiedad y angustia, que tienen sus diferencias, aclara el psicólogo, porque la primera se puede medir ya que presenta síntomas y la segunda, depende del grado de tensión o estrés al que se sienta sometida la persona y se trata a través de visitas al psicoanalista. Así que, durante estos meses de confinamiento, podemos poner como ejemplo a la gente de entre 20 y 60 años aproximadamente, estas personas trataban a toda costa de salir de sus casas y les costaba respetar las medidas impuestas por la Secretaría de Salud; por consiguiente, se apreciaron en dos fechas de festejo habitual ―el día del niño y el día de la madre— en donde la gente se agolpa y sale a pesar de las restricciones sanitarias, con los consabidos repuntes en los casos de Covid-19 en esta y en muchas otras ciudades.

Asimismo, señala que se observan cambios en los hábitos después de la pandemia y los más identificables son: trastornos del sueño, que fue uno de los primeros síntomas, ya que la gente cambió sus hábitos de sueño. Otro cambio que se evidenció de manera generalizada es el alto consumo de alcohol, y, en tercer lugar, también se disparó el número de ludópatas, ya que se trasladaron al campo virtual al cerrarse los casinos. Todos estos fenómenos suceden en diferentes partes del mundo y según los datos que arrojan los estudios los números se han disparado.

Ramón Rodríguez dice que en su experiencia personal los pacientes psiquiátricos son los que han tenido reacciones más dramáticas y en estas circunstancias lo que se pone en evidencia es que “prácticamente todo se pone en entredicho” y como dice un psicoanalista argentino cuando empezó todo esto, “vivimos en una realidad en donde las certezas están suspendidas, vivimos una realidad en el sentido social donde no hay certezas, no se sabe a dónde se va, no se sabe cómo se va, en realidad no se sabe quién comanda este movimiento social”, aunque aclara que en el caso de México fue la Secretaría de Salud, particularmente el subsecretario, quien dicta las medidas que deben tomarse para prevenir y disminuir los casos de coronavirus.

Como un caso que le llamó particularmente la atención, el psicoanalista clínico dice: “los que trabajamos desde el psicoanálisis con adolescentes hemos detectado un fenómeno muy particular porque los jóvenes ―menores de 25 años en su mayoría— cuando se les hace la referencia geográfica de determinado lugar no reconocen el espacio físico ya que ellos se manejan a través de aplicaciones del celular y debes enviarles la ubicación y es el GPS quien se encargará de lo demás. Y es ahora, con la pandemia, que todos, jóvenes y mayores, usamos los medios virtuales para compras y adquisición de productos.

Como dato relevante mencionó que en el año 2009 el periódico El País de España publicó un artículo donde la Organización Mundial de la Salud –OMS— a través de un comunicado decía que para el año 2030 el 75% de la población occidental padecerá algún tipo de trastorno de salud mental, el psicólogo clínico dijo que en aquel entonces no consideraba que los argumentos que en ese entonces daba la OMS generaran tan alta incidencia de problemas psicológicos y psiquiátricos, pero a la luz de lo que estamos viviendo lamentablemente cree que ese 75% se queda corto.

Deja un comentario