Skip to content Skip to footer

Élmer Mendoza recibe el IX Premio ‘Jorge Ibargüengoitia’ por su trayectoria literaria

19 de marzo de 2026.

Definir mi estética tenía que ser a partir de mis lecturas y de mi imaginación, dijo Élmer Mendoza —miembro de El Colegio de Sinaloa— al recibir el IX Premio ‘Jorge Ibargüengoitia’, este jueves 19 de marzo del año en curso, en el marco de la inauguración del 68ª Feria Internacional del Libro de la Universidad de Guanajuato, organismo que otorgó esta distinción al escritor sinaloense por la creación de un universo narrativo que no se rige por el estereotipo de las literaturas anglosajonas, sino que ha ampliado el horizonte de la literatura mexicana contemporánea y ha contribuido decisivamente a legitimar el género negro como un espacio de reflexión crítica y estética.

En el evento estuvieron presentes Claudia Susana Gómez López, rectora general de la Universidad de Guanajuato, quien entregó la medalla y diploma del reconocimiento a Élmer Mendoza, y en sus palabras expresó que una de las razones por la cual se entregó este reconocimiento al escritor sinaloense se debe a que es pionero, maestro y renovador del género negro.

Fue en su mensaje, cuando el autor de Balas de Plata recordó las palabras de Jorge Ibargüengoitia al señalar que “al menos hasta esta mañana, he hecho el trabajo necesario para honrar a mis precursores”, pues para Élmer Mendoza el escritor guanajuatense es una referencia del humor y critica ácida que acerva a los gatopardianos.

También agregó que encontró su propio estilo en el lenguaje, en la forma de contar las cosas en el idioma que dominas, pero también al utilizar el lenguaje callejero con el que aborda temas que forman parte del día a día.

Élmer Mendoza dijo que, como escritor, “yo tengo ese principio ranchero que para conseguir algo sólo hay que trabajar y trabajar. Definir mi estética tenía que ser a partir de mis lecturas y de mi imaginación. Que el género negro no debía ser lo mismo conmigo y un nutrido grupo escribiendo y logrando que la novela policiaca dejara de ser un género menor. Decían incluso: ¿Cómo puede haber un detective mexicano si la policía es tan corrupta? Pero, ¿por qué no? si la novela es ficción. No somos cronistas, somos novelistas y nos movemos en los códigos de la novela como arte, de la literatura como arte. El resultado es de un potente registro social de una época. Y también un creativo registro estético apoyado alrededor de giros narrativos siguiendo una idea importante de los procesos narrativos contemporáneos, que dice que la narrativa no la comanda la voz sino el oído, porque en la narrativa también tiene que haber música”.

Para finalizar agregó que “este premio los sinaloenses lo tomaron como suyo. Culiacán —que ha vivido bajo asedio por dos años— y que de pronto un miembro de la comunidad, que además vive ahí, recibiera ese premio lo tomaron como un estímulo enorme de esperanza”.

Al final, la Mtra. Lizeth Galván Cortés, secretaria de Cultura del Estado de Guanajuato, celebró que la sociedad se interese un año más en la lectura y literatura como herramienta que amplía horizontes.

Deja un comentario