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Georgina González Mendívil invita a conocer qué historia ofrece la publicidad impresa de Culiacán de 1950 a 1960.

9 de abril 2021

Partiendo de la pregunta ¿qué historia puede haber en la publicidad?, la Mtra. Georgina González Mendívil dialogó sobre el tema Culiacán en sus anuncios: publicidad y procesos sociales, dentro del ciclo Diálogos en El Colegio de Sinaloa el viernes 9 de abril, a través de sus plataformas digitales.

Al inicio de su conferencia, la Mtra. Georgina González aclaró que, si bien su línea de investigación va de los anuncios publicitarios en Culiacán de 1950 a 1980, para efectos prácticos de su presentación se enfocaría en las décadas de los 50s y 60s.

Posteriormente, delimitó los enfoques conceptuales de su investigación como la Historia Cultural y la Historia Social, ya que en los años 70s despuntó el análisis de la cultura popular. De la misma manera, utilizó el concepto de los semióforos introducido por Krzysztof Pomian y que se definen como un objeto visible investido de significado, los mismos explican, a palabras de Georgina González, que un objeto puede significar más allá que para lo que fue creado. Con ello, la investigadora señaló que para ella un anuncio publicitario es un semióforo.

Señaló la importancia de explorar qué es lo que dice la publicidad, considerando esta última como un discurso comercial que se encuentra bien asentado en la sociedad a la que quiere impactar. Asimismo, agregó: “La publicidad siempre te va a presentar una idealización y eso nos dice qué se idealizaba en ese tiempo y en ese lugar”.

A través de imágenes de distintos anuncios tomados de periódicos de Culiacán de estas dos décadas, analizó las cuestiones sociales que se reflejaban, enfocándose principalmente en las estructuras familiares.

En su análisis, comentó que en los 50s se aprecian los roles diferenciados entre hombre y mujer, así como las figuras masculinas centrales y la estructura familiar. También, indicó que la idealización y la agresividad están unidas ya que hay una violencia retratada en las imágenes publicitarias y ésta no está fuera de lo considerado ideal. En los 60s aparecen las familias numerosas que corresponden a la tasa más alta de crecimiento familiar que se dio en esos años; aquí los padres comienzan a aparecer en ambientes de mayor calidez, pero se mantiene la diferencia de roles.

Dentro de la familia está el subgrupo de la pareja. La maestra hizo mención que en los años 50 las mujeres se retrataban como seductoras, interesadas y volubles, mientras que en los 60s aparece la pareja conformada por jóvenes delimitada por el estatus social y la permanencia de los roles tradicionales.

En el caso de la figura de la madre, en la primera década se le ve comprometida con la labor materna, por lo tanto, se retrata una mujer que es madre y esposa y a la cual se le atribuyen las labores domésticas. En cambio, explicó que en los años 60, la madre es una mujer arreglada a la cual ya se le observa en ambientes fuera del hogar; no obstante, sigue utilizándose como imagen para comercializar electrodomésticos, iniciando con lo que hoy es una tradición publicitaria dirigida la madre con este tipo de productos.

Finalmente, analizó a la figura de los hijos, mostrándose en los anuncios de los 50s aún como responsabilidad de la madre, además observó la interacción del hijo adulto y su madre. Agregó que, en los 60s a pesar de ser una década de cambios y revoluciones entre los adolescentes y estudiantes, estos no se utilizan en la publicidad, encontrando únicamente imágenes de infantes o adultos.

La Mtra. Georgina González concluyó que su análisis permite demostrar que es factible extraer información de la publicidad, más allá del producto publicitado, en este caso de la sociedad culiacanense de los años 50 y 60, misma que corresponde a un reflejo exacto de lo que se vivía en esos tiempos.

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