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Las aportaciones del padre Jacobo de Sedelmayer son valiosas para los historiadores de la arquitectura: Cristina Urías Espinoza

12 de mayo 2021

En el marco de la primera sesión de la 24° edición del Seminario la Religión y los Jesuitas,la Mtra. Cristina Urías Espinoza participó con el tema: Padre Jacobo Sedelmayer: explorador, misionero y constructor en los confines de la Nueva España, el miércoles 12 de mayo a través de la plataforma de YouTube.

A manera de introducción, Cristina Urías mencionó que durante el Virreinato de la Nueva España hubo una preocupación por explorar y mapear su territorio y, con ello, controlar y avanzar en sus intereses evangelizadores.

La Compañía de Jesús fue la encargada de empujar la frontera hacia el Norte, iniciando en 1591 en la Villa de San Felipe y Santiago de Sinaloa en el río Petatlán, avanzando hasta la Pimería Alta en 1687 en las riberas del río Santa Cruz, actualmente Arizona, Estados Unidos.

“Los jesuitas y sus trabajos de exploración y de reconocimiento era una representación del poder”, comentó la historiadora, ya que a partir de estas empresas la Corona española obtenía información del estado material de una región que hasta el momento no estaba registrada. Con ello, Cristina Urías agregó que “la labor de los jesuitas en las Californias era de esperar que sería familiarizarse con el paisaje del noroeste de México, hacer un reconocimiento especializado que los llevaría a controlar la tierra para sus empresas y proyectos de la colonización”.

En este contexto se insertan las labores del padre Jacobo Sedelmayer, quien llegó a la misión de San Pedro y San Pablo de Tubutama en 1736. La investigadora señaló que el padre Jacobo trabajó con los nativos para construir la cristiandad a partir de la construcción de iglesias y otras exploraciones. Las descripciones de estas últimas permitirían la elaboración de diversos mapas como el Mapa General de la América Septentrional.

Mencionó que este personaje en su primer viaje llegó a los poblados de los indios Pimas quienes le permitieron avanzar al río Gila y al río Colorado donde habitaban los Cocomarico. Los registros sobre las costumbres indígenas de los nativos del río Gila fueron información útil para las nuevas conversiones, enfatizó la Mtra. Urías.

En sus misiones por esas regiones, el padre se informó de sus idiomas y costumbres, además de que con su ayuda realizó expediciones de las que obtendríamos los reportes como el que describe las ruinas de Casas Grandes, las cuales relaciona con los Pimas.

Con lo anterior, la Mtra. Cristina Urías Espinoza concluyó su disertación comentando que “esta información detallada es muy valiosa para los historiadores de la arquitectura, nos ayuda a reconocer casos específicos y detalles como las dimensiones y los materiales, que pueden servir para las futuras restauraciones; a entender la función original del edificio y también muestra la jerarquía que había entre familias y género”.

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