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Los desastres no son naturales, se generan a partir de la materialización del riesgo: Irasema Alcántara

7 de octubre de 2021.

Para compartir algunos aspectos relevantes de la pandemia vista desde la perspectiva de la construcción social del riesgo de desastres, la Dra. Irasema Alcántara Ayala disertó la conferencia: Más allá del virus: anatomía del riesgo de desastre asociado con COVID-19, dentro del programa Ciencia en Directo, auspiciado por El Colegio de Sinaloa, el jueves 7 de octubre a través de Zoom y Facebook Live.

La investigadora abordó este tema en cinco secciones; primero hizo referencia a algunas de las cifras que nos dan idea de la dimensión del impacto de los desastres en el mundo durante las dos últimas décadas. Enseguida mencionó los marcos internacionales que se vinculan a la reducción del riesgo de desastre, y con ello poder dar algunos elementos acerca del significado de la compresión del riesgo y de la manera en que éste se construye socialmente. Explicó que a partir de estos conceptos es posible adentrarse en la anatomía del riesgo de desastres asociado con COVID-19 y así finalizar con algunas reflexiones.

Irasema Alcántara señaló que, de acuerdo con la oficina de la ONU, el impacto de los desastres ocurridos en las primeras dos décadas de este siglo duplicó los que ocurrieron durante los dos últimos decenios de siglo pasado, mencionando víctimas fatales, personas afectadas, así como pérdidas económicas. Estos desastres ocurrieron principalmente por tormentas e inundaciones prácticamente en todo el mundo. A nivel país, Estados Unidos, China y Filipinas fueron los tres países con mayor número de desastres ocupando México el séptimo sitio.

La Dra. Alcántara destacó como una tarea muy completa la reducción de riesgo de desastre que implica diversos aspectos de la Agenda Internacional, entre ellos: los Objetivos del Desarrollo Sostenible (ONU) a partir de la reconciliación de aspectos económicos, sociales y ambientales de las actividades humanas; esto es progresar en dichos ámbitos sin destruir el ambiente.

También citó el Acuerdo de París que tiene como objetivo luchar contra el cambio climático con la finalidad de limitar el incremento de la temperatura mundial por debajo de los 2°C y realizar esfuerzos para limitarlo a 1.5°C.

De igual forma, la Nueva Agenda Urbana o Hábitat III tiene como objetivo promover ciudades más influyentes compactas y conectadas mediante la planificación y diseño urbano gobernadas en legislación urbana y la economía urbana, esto es crear un vínculo de refuerzo mutuo entre urbanización y desarrollo.

En el Marco de Sendai para la reducción del riesgo de desastres, que es la estrategia más importante para reducir el riesgo de desastres en la esfera internacional; su objetivo primordial es reducir el riesgo y pérdidas generadas por los desastres en términos de vida, medios de subsistencia, salud y bienes económicos, físicas, social, cultural y ambiental de las personas, empresas, comunidades y naciones. Asimismo, sus prioridades son comprender el riesgo de desastres, fortalecer la gobernanza del riesgo de desastres para gestionar dicho riesgo, invertir en la reducción del riesgo de desastres para la resiliencia, aumentar la reducción para casos de desastres a fin de dar una respuesta eficaz y para “reconstruir mejor” en los ámbitos de la recuperación, la rehabilitación y la reconstrucción.

La académica expresó que entender el riesgo de desastres requiere una visión integral y transdisciplinaria que permita reconocer las complejas interacciones de los sistemas sociales ambientales en un contexto de cambio global.

Por otra parte, el brote del COVID-19, declarado por la Organización Mundial de la Salud como una pandemia mundial, permite reflexionar sobre las consecuencias de los grupos vulnerables más expuestos como resultado de desigualdades socioeconómicas.

Enfatizó también las similitudes entre los desastres desencadenados por sismos, erupciones volcánicas, tsunamis, inundaciones, etc., con la crisis del COVID -19, que puede considerarse como un desastre de magnitud mayor documentado hasta la fecha con un impacto a nivel planetario que, en lugar de ser encadenado por una amenaza natural como los sismos, fue disparado por una amenaza socio biológica. Con ello, describió las características de un desastre que resultan de las condiciones de vulnerabilidad y exposición de nuestra sociedad por el SARS-CoV-2: pérdidas de vida, contagios, detrimento en el sistema de salud, pérdidas económicas, entre otras.

Al final de su conferencia, la Dra. Irasema Alcántara Ayala manifestó que los desastres no son naturales, más bien se generan a partir de la materialización o cristalización del riesgo; mientras que el riesgo es resultado de las diversas manifestaciones e interdependencias entre amenazas de condiciones de vulnerabilidad y exposición, siendo la acción humana el factor principal y el motor de la construcción del riesgo del desastre.

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