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Si queremos en el futuro contar con ecosistemas forestales, tenemos que pensar en restauración y mayor migración asistida: Roberto Lindig Cisneros

8 de abril 2021

Dentro del ciclo Ciencia en Directo, el jueves 8 de abril se presentó el Dr. Roberto Lindig Cisneros con la conferencia: Restauración de la biodiversidad y captura de carbono; el potencial de sitios severamente degradados, realizado en coordinación con la Universidad Nacional Autónoma de México, a través de Zoom y Facebook Live.

Al inicio de su plática el Dr. Roberto Lindig dijo que “las actividades humanas han alterado el clima del planeta y lo seguirán haciendo en las próximas décadas”. Así, presentó unos mapas basados en los modelos del Dr. Cuauhtémoc Sáenz-Romero sobre cambio climático, agregando que todos los demás modelos sobre el tema coinciden en que México se volverá más árido.

Una de las áreas de trabajo del investigador es la Reserva de la Biósfera de la Mariposa Monarca en el estado de Michoacán que, de acuerdo con los modelos de Sáenz-Romero, el hábitat climático tanto para la mariposa monarca como para el oyamel desaparecerá para 2090. “Esto nos obliga a pensar de manera diferente, a reconsiderar ideas establecidas como el sistema de referencia para restauración, y también nos obliga a pensar en estrategias que no dejan de ser controversiales como la migración asistida o la colonización asistida”, señaló Lindig como un reto en términos de restauración de biodiversidad.

Entre sus líneas de investigación desarrolla técnicas de restauración para sitios severamente degradados, mismos a los que no se les presta mucha atención, ya que para restauración se priorizan sitios donde las probabilidades de éxito sean mayores. Uno de estos lugares es San Juan Parangaricutiro donde 50 hectáreas sufrieron los efectos del volcán Paricutín. En colaboración con la comunidad, se desarrollaron estrategias de restauración productiva y técnicas para recuperar la biodiversidad en zonas donde no hubo tal daño por el volcán, pero sí pérdidas considerables de biodiversidad.

Explicó que estas técnicas están basadas en el principio de las plantas nodriza, las cuales principalmente tienen un efecto sobre el microclima reduciendo los extremos de temperatura, que para el cambio climático resulta relevante. Un ejemplo de estas plantas es el Lupinus elegans. Añadió que “el uso de la planta nodriza en términos de biodiversidad permite que logremos una riqueza de especies, una diversidad mayor que cuando hacemos reforestación solamente con los árboles”.

Además, comentó que no sólo para las plantas el uso de la especie nodriza es importante, sino también para otros taxa, como es el caso de las aves. Con esto, se tiene una herramienta para restaurar sitios mediamente y severamente degradados enfrentando los retos que nos presenta el cambio climático.

Por otra parte, Roberto Lindig señaló que se ha explorado tanto la migración asistida como la colonización asistida. La primera es el desplazamiento de especies o de genotipos dentro de su rango de distribución natural, por ejemplo, de los Pinus Strobus se migrarán los genotipos de la parte baja más adaptados a la sequía hacia la parte media. Y la colonización asistida es mover especies incluyendo las especies exóticas. Aclaró que para él la migración asistida es una puesta mucho más segura que la colonización asistida, debido al riesgo de las especies invasoras.

Lo anterior, hablando de restauración y cambio climático, plantea tres cuestiones fundamentales: los sistemas de referencia contemporáneos son inválidos para el futuro, el desplazamiento y desaparición del hábitat climático, y el desacoplamiento entre el hábitat futuro y el actual. Algunos proyectos en los que se está trabajando son Tzintzuntzan, Michoacán, donde en coordinación con el municipio y el INAH se está haciendo un plan de manejo biocultural; y una propuesta de programa de manejo para el Bosque de Chapultepec.

El Dr. Lindig determinó que hay que incorporar las consecuencias del cambio climático a la teoría y práctica de la restauración, así como llevar a cabo más investigación sobre las consecuencias de la migración y colonización asistidas, y monitorear a largo plazo los ensayos de restauración que incorporan estas estrategias. Concluyó que “en términos de restauración de la biodiversidad y cambio climático, tenemos que pensar hoy en día en restauración más migración asistida si queremos en el futuro contar sobre todo con ecosistemas forestales”.

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