30 de abril de 2026.
“El ciudadano debe aprender a orientar al político para romper con el círculo vicioso y construir un nuevo diálogo”, dijo el analista Guadalupe Robles durante la presentación de su libro En defensa del político, realizada el jueves 30 de abril del año en curso, en el vestíbulo de El Colegio de Sinaloa.
Durante esta presentación Guadalupe Robles estuvo acompañado por Ulises Cisneros –periodista, escritor, promotor y gestor cultural, con una notable trayectoria profesional dedicada a la comunicación y la cultura de Sinaloa– y por Juan Esmerio Navarro, ampliamente reconocido en su larga carrera como editor, además de ser narrador y autor de libros de poemas, cuentos y novelas; ambos participaron como comentaristas de la obra.
En su intervención, Juan Esmerio mencionó cómo la política a lo largo de los años es identificada por el rango del teatro debido a la alta presencia de la tragedia, el drama y la comedia de manera involuntaria: “hay políticos que se dedican a hacer reír explícitamente y otros lo hacen, más triste aún, de manera inconsciente”, sin embargo, después de analizar los textos recopilados en este libro llego a la conclusión de que “el humor no tiene cabida en la política”.
Por otro lado, Ulises Cisneros expresó que el escritor hace una dignificación de la política “en un contexto donde la palabra político suele estar asociada al cinismo de la corrupción, pero Robles busca rescatar la dimensión humana de quienes ejercer el poder”, pues explicó que es necesario dejar de verla como una “estadística fría y un comic innecesario” para entenderla fundamentalmente como un método de organización social necesario.
Además, cuestionó al autor sobre el título del libro, En defensa del político, “¿es una provocación acaso?”, a lo que Guadalupe Robles argumentó que sí lo es porque actualmente “tenemos una idea muy tradicional de la política, que no describe lo que estamos viviendo ahora” dijo, haciendo referencia a que debe evolucionar a la par del ciudadano y de otros ámbitos que sí lo han hecho como la ciencia, el aula, el comercio y la organización social.
Entre sus conclusiones personales, el autor agregó que en este libro “subyace un sueño de que podamos dialogar sin pelearnos, respetando las ideologías”, pues comentó que lo que vivimos actualmente en Sinaloa debe desapegarse de las ideologías que tenemos de los partidos políticos, pues va más allá de estas perspectivas.
Asimismo, identifica que nos falta “la necesidad de parar un poco a reflexionar, la necesidad de pensar en el otro para vernos en un espejo y darnos el abrazo que nos debemos todos como símbolo de respeto y tolerancia a las ideas de los otros”.
Al final el autor, respondió las preguntas de los asistentes sobre el libro, igualmente agradeció el apoyo a El Colegio de Sinaloa y sus compañeros comentaristas para celebrar este evento académico.



