09 de junio de 2026.
En la sesión mensual del Club de Lectura “Efecto Tequila”, el escritor, narrador y editor originario de Monterrey, Antonio Ramos Revillas, fue invitado a participar de forma virtual para comentar su novela Playa Bagdad, en una actividad coordinada por el Mtro. Élmer Mendoza —presidente de El Colegio de Sinaloa— y celebrada en la sala de videoconferencias de este organismo colegiado, el lunes 08 de junio del año en curso.
Durante el conversatorio donde se compartieron fragmentos de la novela, Antonio Ramos Revillas respondió a las preguntas que las lectoras hicieron acerca de aspectos destacables de la novela, al igual que compartió con ellas experiencias que dieron vida a la historia, tal como lo es su amistad con Élmer Mendoza, ya que mencionó que esta obra nació gracias al viaje y los sucesos ocurridos al acompañar al escritor a recibir un reconocimiento en Matamoros.
La historia de Playa Bagdad explora la relación entre dos hermanos, Marcelo y Miguel, y aborda cómo las experiencias del otro los afecta a ambos. Además, trata de reflejar cómo una conexión tan profunda puede desatar la fragilidad humana por medio del recuerdo, decisiones de vida, contextos de inseguridad en México, la fidelidad entre hermanos, fracturas familiares, pero sobre todo la búsqueda de la comprensión del derecho humano a desaparecer.
Entre las participaciones se cuestionó sobre la importancia de reconocer que todas las personas pasamos por distintos momentos en la vida que en ocasiones nos orillan a vivir de manera aislada o incomprendida; o bien bajo diagnósticos psicológicos, donde sólo el acompañamiento sin presiones puede ayudar a sobrellevar estos procesos.
En otro sentido, una de las participantes cuestionó al autor sobre porqué en la narración hace mención de “ciudades perdidas”, a lo que Antonio Ramos dijo que trató de ilustrar a Miguel como una ciudad deshabitada, que tiene cuerpo, constituciones y todos sus componentes, pero ya no hay nadie en ella, lo cual, siempre lo ha llevado a pensar que “en el fondo todos somos ruinas, porque estamos trabajando para construir nuestras ruinas”, pues el transcurso de nuestras vidas nos lleva a distintos ambientes donde todo puede ser color de rosa y estable, pero de un instante a otro nos sitúa en lugares de desenlace o mágicos como Playa Bagdad a Marcelo.
Asimismo, la mayoría de las lectoras destacaron el valor de la existencia de una relación cercana entre hermanos y familiares, pero al mismo tiempo aprender a respetar los espacios y necesidades de cada persona sin juzgar sus decisiones.



