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Cristina Torales, Emilia Recéndez, Brandon Bayne y Pablo Abascal participan en segunda sesión del 25° Seminario de Jesuitas

22 de abril de 2022.

En la segunda sesión de la edición 25ª del Seminario la Religión y los Jesuitas en el Noroeste Novohispano organizada por El Colegio de Sinaloa, participaron los historiadores: María Cristina Torales Pacheco, Brandon Bayne, Emilia Recéndez Guerrero y Pablo Abascal Sherwell. El día jueves 21 de abril del presente año, la transmisión de la actividad fue a través del canal de YouTube institucional; y la sesión fue moderada por el Dr. Gilberto López Castillo.

Los jesuitas y la veneración a María y a los santos. Estrategia para la introducción de la fe en el noroeste de Nueva España: Dra. María Cristina Torales Pacheco.

En un inicio, la Dra. Cristina Torales reafirmó que la Compañía de Jesús es una corporación con incidencia mundial, asimismo, hizo un recuento de los antecedentes que llevaron a la Compañía a territorios de la Nueva España.

Enfatizó que los santos representan un ejemplo de santidad en el adoctrinamiento de la fe, asimismo, María es el modelo de virtud para las mujeres. Para entender la promoción y devoción de María y los santos, Cristina Torales rescató el texto Catecismo del padre Pedro Murillo Velarde donde se habla del uso de las imágenes, las cuales excitan el amor a Dios, así como la importancia de los objetos como cuadros, cirios, mortajas, entre otros.

Hacia el final de su participación, la historiadora mostró una pintura catequética de las distintas advocaciones marianas asociadas a la diferentes identidad locales y regionales y mencionó como ejemplos a la Virgen de Guadalupe y La Conquistadora. “En las zonas de misión, las congregaciones son claves para el fomento de esas devociones”, congregaciones como La Anunciata, La Purísima y Nuestra Señora de la Luz, explicó la Dr. Torales Pacheco. Concluyó en la importancia de seguir investigando la presencia a la devoción a María como el esfuerzo de los misioneros de renovar la fe en los neófitos a través de la diversidad de advocaciones marianas que se impulsaron en la Nueva España.

Tres haciendas jesuitas del siglo XVIII en territorio zacatecano: Dra. Emilia Recéndez Guerrero.

Para comenzar, la Dra. Emilia Recéndez explicó que su objetivo es corroborar que las haciendas jesuitas fueron parte medular del desarrollo socioeconómico de la Nueva España, sobre todo en Zacatecas, así como reconocer la importancia de las haciendas para la Compañía de Jesús, ya que gracias a la producción de éstas se sostenían los colegios. Asimismo, la investigadora señaló que la política de la Compañía consistía en que no se fundaba un colegio mientras no se contara con los recursos necesarios, por lo cual Vicente Zaldívar en 1616 —ante la petición de su esposa Ana Bañuelos— dotó de bienes a la Compañía para la fundación y sostenimiento de un colegio en la ciudad Zacatecas, de esta forma, se establecieron en el lugar que sería su residencia y donde se asentaría el Colegio de la Purísima Concepción de la Compañía o Colegio Grande —hoy Museo Pedro Coronel—. Comentó que para sostener este primer colegio lo dotó de una hacienda, llamada San José de Cieneguilla, esta fue la primera hacienda de producción agrícola y ganadera dirigida a la manutención del colegio jesuita.

Entre otros ejemplos de haciendas, Recéndez señaló a la hacienda Santa Rita de Tetillas, la cual fue vendida a los jesuitas en 1645 por Isabel Urdiñola. Destacó que esta hacienda fue la segunda más importante en producción ganadera en la Nueva España entre las 34 haciendas que tuvieron los jesuitas en aquel momento. Por otra parte, expuso que también se encontraba la hacienda San Joseph de Linares, la más pequeña y que fue fundada primero como un presidio y en el siglo XVIII era propiedad de la familia Larrañaga; señaló que Francisco Larrañaga la heredó al jesuita José Francisco de Aragón para que se fundara en Zacatecas el Colegio Seminario de San Luis Gonzaga. Después de la expulsión de los jesuitas, Emilia Recéndez detalló que la hacienda no fue vendida, sino que quedó para el sostenimiento del Colegio San Luis Gonzaga. Enfatizó que su riqueza estaba en las minas de plata.

A manera de conclusión, expresó que las haciendas fueron muy importantes porque constituyeron centros poblacionales en torno a ellas, ya que su producción no sólo fue para el sostenimiento de los colegios, sino también para toda la población que habitaban cerca de ellas.

Las misiones empiezan con sangre: el sufrimiento y la salvación en las fronteras de Nueva España: Dr. Brandon Bayne.

El Dr. Brandon Bayne detalló los sucesos acontecidos en la Semana Santa de 1695 en la región de la Pimería Alta que llevaron a la muerte al padre Javier Saeta durante la sublevación O’odham. Expresó que, si bien el alegamiento inicial fue episódico y local, los ciclos de violencia se extendieron en las semanas siguientes, además de que las represalias españolas indiscriminadas y los castigos desproporcionados provocaron una revuelta más amplia que tuvieron como consecuencia varias misiones quemadas, misioneros en retirada y la huida de comunidades indígenas a los montes y desiertos de la Pimería.

Ante los acontecimientos anteriores, Brandon Bayne explicó que el padre Antonio Menéndez —rector de las misiones yaqui y mayo— le recordó al padre Eusebio Kino que las misiones siempre empiezan con la sangre de un ministro, tal es el caso del padre Gonzalo de Tapia en Sinaloa. Mencionó que “al igual que los cristianos medievales, los jesuitas de la Nueva España elevaron las muertes de sus misioneros a historias de sacrificios santos, para darles significado y utilidad”. Agregó que estos martirios funcionaban para dar vida a la cristiandad, esto a través de historias, reliquias, mapas y retratos que ayudaron a transformar los espacios indígenas en lugares cristianos, es decir, “sacralizando el territorio indígena con sangre santa”, expresó. El historiador concluyó que el sacrificio misionero y el sufrimiento de los nativos no sólo sembraron un nuevo cristianismo, sino que extendieron la frontera colonial al apropiarse de las tierras indígenas y reutilizarlas para la agricultura al estilo europeo.

Las temporalidades de los colegios jesuitas de la Nueva España: Dr. Pablo Abascal Sherwell.

El Dr. Pablo Abascal inició con el propósito de su trabajo, el cual consiste en analizar la administración y liquidación de temporalidades de los colegios jesuitas por parte de la Corona española, es decir, los bienes muebles, inmuebles y rentas que dejó la Compañía de Jesús después de su expulsión. Detalló que el periodo de estudio es de 1764 a 1792. Indicó que su análisis se enfoca en cómo la venta y administración de las rentas que servían para mantener a los antiguos colegios, al ser expulsados los jesuitas, pasaron a financiar las nuevas necesidades del Estado.

Para hablar sobre lo que sucedió después de la expulsión, Pablo Abascal propuso tres etapas de administración de temporalidades: Inventario y avalúo (1767-1770); administración e inicio de sus ventas (1770-1783); y la liquidación masiva (1783-1792) para sufragar los gastos de la guerra anglo-española. Con base en el último punto, el historiador comentó que, si bien el gobierno metropolitano se valió de otros medios para pagar los gastos de la guerra, la venta de temporalidades fue la que más aportó de los ramos ajenos de la Real Hacienda.

A manera de conclusión, el Dr. Pablo Abascal Sherwell externó cuestionamientos sobre si existieron diferencias entre el remate y la administración de temporalidades entre la Ciudad de México y el resto de la Provincia o si la liquidación de temporalidades no respetó las divergencias geográficas, así como de dónde provenía ahora el financiamiento de los colegios reabiertos. Comentó que “las rentas eran parte especial de los colegios, con la expulsión de los jesuitas se van a desvincular de los antiguos colegios y esto va a dar inicio a su pérdida de carácter corporativo por una mayor injerencia del Estado”.

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