13 de mayo de 2025.
En el marco del 50 aniversario del InstitutoSinaloensede Cultura (anteriormente Difocur) se realizó el conversatorio: Retrospectiva de las letras en Sinaloa, en donde el presidente de El Colegio de Sinaloa, Mtro. Élmer Mendoza, participó en el recuento de la trayectoria de la institución junto con el poeta Jesús Ramón Ibarra y el promotor cultural Ulises Cisneros. La actividad se realizó el lunes 12 de mayo del año en curso, en el Centro Sinaloa de las Artes “Centenario”.
El evento fue moderado por Jesús Ramón Ibarra, quien cuestionó a sus compañeros sobre algunas anécdotas de gestión de programas, creación de premios y becas en el Instituto, así como sus experiencias con escritores destacados del estado, tales como Óscar Liera, Dámaso Murúa, Inés Arredondo, Ramón Rubín, Cecilia Zadí, Viridiana Carrillo, entre otros.
Para comenzar, Ulises Cisneros compartió que el taller literario que impartió Renato Prada Oropeza, en 1978, en Sinaloa, fue un punto de partida; representó un hito, un gran acicate para la creación literaria y un detonador de distintas vocaciones que se articularon en poetas, ensayistas y narradores. “Estos puntos de partida que se dieron en la segunda mitad del siglo XX para Sinaloa, en términos de la cultura, fueron fundacionales y relevantes en una especie de pioneros del trabajo cultural”, comentó.
Ante la pregunta sobre cómo empezaron los círculos de lectura y talleres, Élmer Mendoza respondió que su deseo de promover la lectura comenzó con talleres y círculos de lectura dirigidos a niños; después, llevaron las actividades a jóvenes que se encontraban recluidos en la tutelar de menores e incluso lograron introducir la literatura al penal de Aguaruto.
“Obtuve revelaciones increíbles de lo que son los seres humanos, aunque algunos textos se tuvieron que destruir debido a las confesiones que ahí realizaban los reos”, señaló el escritor ante una de las experiencias que marcó sus inicios como promotor de la lectura.
Entre otros temas, Ulises Cisneros habló sobre la dramaturgia en el estado, entre los que destacó principalmente a Óscar Liera y sus aportaciones a las letras mexicanas. Recordó que Difocur, en 1975, tuvo una serie de acciones, por parte del Gobierno del Estado, para la gestión y promoción de la cultura; en ese contexto, Óscar Liera fue el fundador del grupo titular de teatro del Difocur. Además, mencionó el trabajo escénico por parte del Taller del Teatro de la UAS (TATUAS) y enfatizó en la obra de teatro del propio Élmer Mendoza, titulada: El viaje de la tortuga panza rosa.
Por su parte, Élmer Mendoza rememoró a grandes representantes de la literatura sinaloense como: Inés Arredondo, a quien consideró una escritora única al crear una concepción estética a partir de las vivencias de su infancia; Ramón Rubín, uno de los escritores indigenistas más importantes; y a Dámaso Murúa, a quien le reconoció su congruencia de no recibir el Premio Sinaloa de las Artes en 2006, ante sus constantes críticas al gobierno.
También comentó que en una ocasión, Dámaso Murúa le cuestionó si realmente estaba convencido de ser escritor, debido al duro camino que le esperaba, sin embargo, Élmer Mendoza fue determinado a la hora de escoger el mundo de las letras.
Asimismo, el presidente de El Colegio de Sinaloa compartió su participación en la creación de espacios y premios a sinaloenses interesados en promover la cultura del estado a través de la poesía, narrativa y teatro, un ejemplo de ello es el Premio de Literatura Gilberto Owen —que continúa otorgándose actualmente—, además del suplemento cultural de Difocur y Los cuadernos de Sinbad.
El conversatorio finalizó con reflexiones de Jesús Ramón Ibarra y del público asistente.



