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La contaminación del aire está positivamente asociada con el COVID-19: Federico Páez Osuna

7 de abril 2021

El Colegio de Sinaloa en coordinación con el H. Congreso del Estado de Sinaloa, llevó a cabo este 7 de abril y para celebrar el Día Mundial de la Salud, la conferencia Calidad del aire y COVID-19 a cargo del Dr. Federico Páez Osuna —investigador del Instituto de Ciencias del Mar y Limnología de la UNAM y miembro de El Colegio de Sinaloa—.

En sus palabras de apertura, la Dra. Sonia Escalante manifestó que es el cuarto evento derivado del programa de trabajo 2021, en colaboración entre el H. Congreso del Estado de Sinaloa y el Colegio de Sinaloa, destacando que la salud es un derecho humano, que no se debe escatimar a pesar de la pandemia y que debemos redoblar esfuerzos para una mejor atención sanitaria de calidad.

El Dr. Federico Páez mencionó la gran cantidad de publicaciones científicas registradas en Scopus sobre COVID-19 y vacunas generadas desde mediados del 2020 a nivel mundial, encabezado por Estados Unidos. Comentó que no todo era sobre el área de medicina, sino que tenían que ver con el medio ambiente, siendo la que más llamó su atención sobre calidad del aire. Recalcó las investigaciones de COVID-19 en Latinoamérica en primer lugar a Brasil seguida de México, Colombia, Chile, entre otras.

El investigador señaló que el confinamiento ha ocasionado unos beneficios para el medioambiente, ya que el aire se está mejorando, clarificando. Además, agregó que los contaminantes del aire forman parte de la nuestra vida cotidiana, como las cocinas de nuestras casas, emisiones del tráfico vehicular, los incendios, los cigarrillos, entre otros.

Para hablar de contaminación del aire, el Dr. Federico Páez analiza las PM10 y PM2.5 (partículas finas, PM por sus siglas en inglés) y cuestionó si es posible hipotetizar que las partículas finas puedan asociarse con el virus SARS-CoV-2. Indicó que considerando las diferencias de los tamaños entre las partículas finas y las del COVID-19, donde las PM son 25 o 100 veces más grandes, sí es posible que puedan convertirse en un vehículo de transporte del coronavirus. Sin embargo, aclaró que lo anterior son especulaciones de especialistas que actualmente trabajan con esta temática.

Ante la validez de la hipótesis, el Dr. Páez presentó una serie de investigaciones de distintos países, algunas centradas en la durabilidad del virus activo sobre determinadas superficies como Brasil o China, y otras como la de los italianos encabezados por Tommaso Filipinni que compararon las muestras del dióxido de nitrógeno (NO2)troposférico de 16 ciudades de Italia con la tasa de mortalidad por cada 100000 habitantes. Observaron que, así como aumentaban las concentraciones de NO2, también se apreciaban mortalidades más elevadas. Agregó que la temática de este trabajo se extendió a otras investigaciones, y señaló: “La contaminación por partículas finas está positivamente asociada con el COVID-19” según los resultados arrojados.

Con ello, el investigador se planteó cuál es la situación en Sinaloa. A partir de un ejercicio para calcular la calidad del aire, el doctor planteó dos panoramas. En el primero consideró el consumo de gasolina y diésel por municipio conforme al parque vehicular, y que cada litro de gasolina y diésel quemado genera 101 mg de PM2.5. Y en el segundo calculó el PM histórico, es decir, el PM2.5 emitido antropogénicamente considerando todas las emisiones.

Comparando los resultados de ambas situaciones, los niveles de PM2.5 de los municipios coinciden con su tasa de mortalidad, excepto los casos de Salvador Alvarado y Angostura donde la tasa de mortalidad es demasiado elevada para la calidad de aire que arroja el ejercicio. Aclaró que esto se debe a otros factores involucrados en esos municipios.  

El Dr. Federico Páez Osuna concluyó explicando que la tasa de mortalidad del COVID-19 es mayor en lugares que tenían una mala calidad del aire antes de la pandemia; además, haber estado expuesto por años a una mala calidad del aire empeora las condiciones de los afectados por el virus. Y afirmó que los estudios realizados hasta la fecha indican que sí existe una relación entre la mala calidad del aire con una mayor hospitalización y letalidad por el COVID-19. Finalmente, agregó que la combinación de un pulmón afectado por PM, una mayor edad con alta exposición a la contaminación del aire y el COVID-19, es una combinación de alto riesgo según lo expuesto.

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