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La cosecha de agua de lluvia, una alternativa práctica y segura: Dra. María Aurora Armienta Hernández

29 de septiembre de 2025

En el marco de sus actividades de divulgación como miembro de El Colegio de Sinaloa, la Dra. María Aurora Armienta Hernández disertó la conferencia: ¿Es la cosecha de lluvia una alternativa a la contaminación del agua?, ante estudiantes de las carreras de Ingeniería Bioquímica, Ingeniería Química, Ingeniería en Industrias Alimentarias, Licenciatura en Biología y Arquitectura del Instituto Tecnológico de Los Mochis (ITLM), el viernes 26 de septiembre del presente año.

En este evento estuvo acompañada por Bertha Leticia Zavala Buitimes, subdirectora académica del ITLM, María del Socorro Rábago Hernández, jefa del departamento de Química y Bioquímica y la Lic. Lydia Concepción Celaya, secretaria general de El Colegio de Sinaloa, en representación del Mtro. Élmer Mendoza, presidente de este organismo.

En opinión de la Dra. Armienta, contar con agua de otras fuentes que no provengan de ríos o aguas subterráneas es relevante en ciudades que sufren la falta de agua en ciudades como la de México, así como de otras regiones del país, donde el abastecimiento es complejo y, sobre todo, cuando el agua subterránea no es suficiente o es bombeada desde lugares lejanos lo que encarece y dificultan su distribución. Además de reconocer que la mayoría del agua de lluvia no siempre es aprovechada al cien por ciento.  

Por ello, la Dra. Armienta expuso con la comunidad de estudiantes y profesores un amplio trabajo de investigación que ha realizado al lado de investigadores del Instituto de Geofísica de la UNAM, desde donde han documentado el proceso de investigación de este proyecto al que originalmente llamaron “Jugo de nube”. De acuerdo con datos aportados por la Dra. Armienta, después de capturar el agua de lluvia en cisternas especiales se realiza un monitoreo, para lo cual se toman muestras con los cuidados establecidos por normas tanto nacionales como internacionales; entre ellos se miden ph, temperatura, entre otros.

A través de diapositivas, María Aurora Armienta detalló que este sistema de monitoreo mensual de calidad del agua consiste en un sistema de captación, el «tlaloque», un dispositivo diseñado para desechar las primeras aguas de lluvia que vienen con algunos residuos de los techos, esto es una cisterna con filtro de hojas; un primer filtro de partículas, un proceso de filtración múltiple: filtro de sólidos, dos de carbón activado y un ozonizador, un final del primer tren de filtrado, una llave a lado del bebedero y, finalmente, un bebedero llamado “Jugo de nube”.

Durante su investigación, las muestras recuperadas se llevaron al laboratorio para detectar metales pesados, arsénico, plomo, flúor, entre otros, y se analizaron con diferentes metodologías. Cabe destacar que los análisis físico-químicos de agua de lluvia dieron parámetros bajos en relación con contaminantes como el arsénico, por citar alguno.

Entre sus conclusiones, la Dra. Armienta reconoció que, aunque los costos iniciales de estos sistemas pueden ser altos y la disponibilidad depende de las lluvias locales, sus beneficios incluyen una alta calidad fisicoquímica del agua recolectada, comparada con otras fuentes. Además, por ser sistemas autónomos, representan una opción viable para comunidades rurales o dispersas.

*Foto de portada: Instituto Tecnológico de Los Mochis.

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