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La glucosa es la principal fuente de energía del cerebro: Lourdes Massieu Trigo

12 de noviembre de 2020

Invitada por El Colegio de Sinaloa en el ciclo académico Ciencia en Directo, la Dra. Lourdes Massieu Trigo participó con la conferencia: ¿Cómo el cerebro se adapta a la falta de glucosa? Implicaciones para la isquemia y la hipoglucemia cerebral, el jueves 12 de noviembre del presente año, a través de las plataformas Zoom y Facebook Live institucionales. En la bienvenida participó el Mtro. Élmer Mendoza —presidente de El Colegio de Sinaloa— quien expresó en su mensaje: “Nosotros somos un estado que siempre tenemos los brazos abiertos y también la mente abierta para recibir a nuestros invitados que nos van a dejar un valor en conocimiento. En El Colegio de Sinaloa somos como la estación de tránsito entre ustedes y un público ávido por saber, por conocer, por explicarse físicamente a sí mismos y, sobre todo, por aprender cosas que nos ayuden”.

En esta conferencia la Dra. Massieu nos platicó cómola glucosa es la principal fuente de energía en el cerebro. Consume aproximadamente el 25% del consumo total de glucosa del cuerpo humano. Explicó que en el cerebro no se produce glucosa por lo que depende de su aporte por el torrente sanguíneo. Existen condiciones en las que el aporte de glucosa al cerebro se interrumpe y éste experimenta un déficit de energía. Entre estas condiciones se encuentran la isquemia cerebral derivada de la oclusión de un vaso sanguíneo y la hipoglucemia severa. Ambas pueden conducir a la muerte de las neuronas en regiones altamente vulnerables y al daño cerebral permanente.

Ante un público conformado por académicos y estudiantes de ciencias de la salud, indicó que el cerebro es muy dependiente de energía, consume el 25% de glucosa total que consume el cuerpo y el 20% del oxígeno. De forma importante señaló que el cerebro siempre está activo, por ello la glucosa es el principal combustible para el cerebro, pero él no la genera, por lo que es importante el consumo por día el cual debe equivaler a 25 cucharaditas de azúcar y el aporte a través de la sangre debe ser continuo, sin interrupción. La glucosa que llega a la sangre es transportada a través de proteínas que se encuentran en la membrana de los vasos sanguíneos y de las células en el cerebro y al transportarse es oxidada al igual que otro tejido del cuerpo.

De forma importante, la investigadora detalló que las condiciones que interrumpen el flujo sanguíneo cerebral pueden causarnos una deficiencia energética y causar daño cerebral, tal es el caso del infarto cerebral que puede ser de tipo isquémico o hemorrágico, así como la hipoglucemia severa. Cuando existe una falla energética importante el daño es producido por un fenómeno que llaman excitotoxidad y que está dado por un desajuste en la transmisión sináptica; le sigue un neurotransmisor más abundante en el cerebro —que es el glutamato— y cuando se libera agita algunos componentes como el sodio y el calcio, pero existe un sistema que ayuda remover en su espacio por medio de las células gliales, las cuales dependen de energía para poder completar su función.

la autofagia

Durante la conferencia, la Dra. Massieu nos explicó un concepto muy importante en este tema que es la autofagia, la cual es la respuesta adaptativa a la privación de nutrientes, es decir, es la degradación lisosomal de proteínas y organelos dañados para mantener o restablecer la proteoasis, esta es una respuesta fisiológica que ocurre en todas las células cuando hay falta de nutrientes y ayuda en el reciclamiento de proteínas dañadas o proteínas de larga vida; también se puede dañar cuando ha y mucho estrés oxidante a falta de nutrientes: todo esto es parte del envejecimiento.

La autofagia es un proceso complejo que requiere de muchas proteínas y ocurre en nuestro cerebro de manera normal o fisiológica, pero aumenta cuando se tiene un periodo de ayuno prolongado. Es importante destacar que la autofagia es necesaria para la sobrevivencia del cerebro ya que implica manejo en el sistema motor, el control de peso y en distintas regiones cerebrales. En conclusión, si nosotros privamos de glucosa a nuestro cerebro, la autofagia no es funcional debido al daño lisosomal.

Asimismo, explicó que otra alternativa energética es el compuesto Acetoacetato beta-hidroxibutirato (D-BHB) es un producto del rompimiento de las grasas en el hígado produce estos cuerpos cetónicos, los libera hacia el torrente sanguíneo y pueden ir a todos los órganos, incluso al cerebro el cual los captura y los utiliza para generar energía a través de la mitocondria por el ciclo de los ácidos tricarboxilicos. Lourdes Mssieu dijo que mediante esta alternativa se estudió la funcionalidad de la autofagia en la glucosa y efectivamente es un resultado a favor en mejores condiciones sobre energía y sobrevivencia, por lo que estimula el flujo automático, es decir, evita que este flujo no ocurra de una manera inadecuada.

Entre otros aspectos importantes, la Dra. Massieu concluyó con la comparación de la autofagia y D-BHB, donde bajo resultados de estudios elaborados en laboratorios, que el flujo de energía compuesto favorece más a las células, ya que las mantiene con mejor funcionalidad y extendiendo su vida, de esa manera es mejor la funcionalidad a través del hígado por lo que es importante tener un buen conocimiento sobre cantidades de proteínas que adquiere el ser vivo y tener el alcance mantener esas células en condiciones favorables, y tenga una funcionalidad y crecimiento adecuado para su desarrollo de energía en su día a día.

Al final de la conferencia hubo numerosas preguntas relacionadas con el tema; algunas pidieron aclarar sobre la isquemia cerebral, y otras abordaron la autofagia, vinculando al cuidado de las dietas cetónicas, a lo que la Dra. Massieu indicó se debe tener cuidado, pues a la larga llevan a provocar hígado graso.